El viaje culinario

Denominación de origen.

Octubre 28, 2006 · Dejar un comentario

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La Denominación de Origen Habano puede ser otorgada a todos los tabacos (o puros) en los que el 100% del tabaco que los compone haya sido cultivado en Cuba. Asimismo es requisito imprescindible que los tabacos hayan sido manufacturados en Cuba, tras múltiples y severos controles tanto a nivel del proceso agrícola de cultivo y secado, como la fase de elaboración en las fábricas, en todos los momentos: selección de las hojas adecuadas, control de manufactura, control del tiro, del sabor legítimo de cada una de las marcas y finalmente de la calidad de su apariencia y presentación. La calidad del Habano resulta de la mística unión de 4 factores: suelo, variedades del tipo de tabaco negro cubano, clima y la sabiduría de nuestros campesinos y torcedores. A pesar de múltiples intentos de adquirir la calidad de un auténtico Habano en otras regiones del planeta con semillas de origen cubano, nunca llegan a la calidad inigualable del Habano. Estos mismos factores: radiación solar, temperatura media, humedad atmosférica, composición del suelo y del subsuelo, en armónica combinación, son los que hacen que tabaco de “las calidades del Habano”, tanto en su aspecto agrícola como en el industrial, sólo pueda producirlo CUBA. Por lo tanto, el sello de Habanos que adorna las cajas de las marcas es la garantía que certifica que esos tabacos (o puros) están amparados por la Denominación de Origen Protegida Habanos. O lo que es lo mismo, es una garantía de calidad y origen que sólo se otorga a los mejores tabacos (o puros) elaborados en Cuba bajo las más estrictas normas de calidad, con las mejores hojas seleccionadas de las regiones tabacaleras de la Isla.

Texto extraído y adaptado de documento comercial, Habanos S.A.

Categorías: Habanos

Fast Food v/s Fast Good.

Octubre 28, 2006 · Dejar un comentario

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2 conceptos. 2 modelos de negocio. 1 mercado. Quién ganará esta pelea..?

Hasta el momento parece que el “Chilensis vulgaris” (ciudadano corriente), prefiere la comida chatarra a la más elaborada y menos grasosa competidora. Lamentablemente, la mayor concentración se ubica en este segmento, por cuanto la batalla se torna desigual al momento de dar rotación a la demanda.
Por mi parte, debo reconocer que me paseo por ambos estilos.
Cuando voy por la carretera, cansado, sediento, y ya no escucho el motor del auto debido a los reclamos que emanan de mi interior… es porque debo llenar mi estanque rápido. Es en este punto donde la idea de Retail que han logrado ciertas compañías de combustible adquiere tintes de genialidad. “Tener todo en un sólo lugar”. En pocos minutos elegí, pagué, engullí y listo. Sin formalidades. Volqué sobre la mesa mis sentidos más básicos y me volví un cavernícola. En segundos recuperé el aliento y seguí mi camino.

Por el contrario. La primera vez que visité Fast Good Chile, “me fui con calma”. La hora a la que llegué (después de almuerzo), me permitió darme un tour por todo el restorán, y les digo que está diseñado y planeado para agilizar el trámite, pero te quedas con la sensación de haberte tomado tu tiempo como corresponde. El cajero a cargo (un verdadero anfitrión), me mostró las dependencias (nunca vi un baño más limpio), me explicó los procesos, me enseñó la carta y hasta me recomendó un plato. Genial. La nota divertida, fue que no tenía idea quién era Ferrán Adriá.. (increíble).

Como dice el refrán… “en la variedad está el gusto”, y yo pienso seguir siendo infiel a ambas… con ambas.

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Categorías: Restoranes