
Con esta vista recibí el 2007. Rodeado de quienes más quiero y cocinando…, era que no.
La verdad es que la ubicación del lugar (departamento de mis padres), no tenía “nada que ofrecer” salvo una visión de 180° de costa, 8 puntos de lanzamiento y 25 minutos de fuegos de artificio inmersos en un marco urbano “de pelos”.
Para tratar de emular en algo semejante escenario, hice lo mio y propuse un festín más bien sobrio. Sencillo, pero fuerte en sabor y rústico en presentación.

Bocaditos de pinzas y carne de Jaiba; camarones ecuatorianos salteados en ajo, merkén y cerveza lager; hilachas de pollo a la crema con frutos del huerto, y aceitunas de azapa marinadas en oliva, pimientos, ciboulette y gotas de lima, prepararon el camino. (Montados todos sobre costras de molde blanco e integral). Le siguieron mini brochetas de filete de res, ave, pimientos y hongos.
Galletitas y resabios navideños pusieron la nota dulce… (menos trabajo para el cocinero). je je
Los dejo con las fotos y los deseos de un comienzo de año fructífero, y que alcance para todos..!
1 respuesta hasta el momento ↓
Valerio // Abril 7, 2009 a 11:43 pm |
Que exigente!
Y que mas querias?
Con eso y un bizcocho hasta el otro dia a las ocho.
Envidiable!!!